He creado mundos, he dado vida
a las criaturas más insólitas,
he dirigido los destinos
de civilizaciones enteras,
he manejado a las personas
a mi antojo, les di vida
y les di muerte.
les hice pasar por lo mejor
y lo peor;
les dejé hacer lo que quisieran
siempre que me conviniera.
Los premié y los castigué
de acuerdo a mis propias leyes.
maneje sus sentimientos,
haciéndolos amarse u odiarse.
Supe en todo momento
lo que cada uno de ellos
hacia, pensaba o sentía.
Fui su Dios,
su principio y su fin
porque fui su creador
al ejercer mi profesión,