Como dos y dos son cuatro
tú y yo seremos uno.
Tres verdades yo te digo:
Te amo, te adoro
y la tercera me olvido.
¡Cásate conmigo!
así no ando como perro perdido
Y si una sonrisa te nace
con estas barbaridades
recuerda a este pobre poeta
que no tiene sucursales.
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