A un tal Antonio
me lo presentó un tal Joan
a través de mi padre
que, siendo yo niño
me lo hacía escuchar
Supe así de mi destino
de ser eterno peregrino
sin arraigo ni frontera
y sin tumba cuando muera
Un papel y lapicera
unas pocas viejas pilchas
jabón, toalla y el mate
esa es toda mi mochila
Antonio y Joan
dejaron en mí su huella
me hago cargo de la herencia
¡Yo moriré siendo Poeta!
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